-¿Cómo
fue que te dio la vena por volver a cantar y a rescatar estas
canciones?
-De
hecho, nunca he parado de componer canciones. He intentado incluirlas
en algunos de mis discos instrumentales pero no lo he visto muy
apropiado hacerlo porque cortaría el hilo o la cadencia
de esos álbumes, salvo en ciertas obras que podrían
realmente permitírselo.
-Guillermo: ¿es este un Cazenave totalmente distinto al
de la new age o al de los trabajos más sinfónicos
y progresivos?
-
Sí, forma parte de mi propia esquizofrenia, de mi doble,
triple o cuádruple personalidad. Hay un Guillermo new ager,
un Guillermo hippie, un Guillermo celta, otro pop, otro clásico
y otro no sé cuántas cosas más. Uno solo
en una cosa determinada me resultaría peligroso. Una persona
en línea recta me asusta y además me aburre.
-Hablando de canciones, ¿qué pasó con la
canción que le dio celebridad al grupo gallego Luar na
Lubre y que fuera éxito en el 'Voyager' de Mike Oldfield?,
porque es igual a tu pieza 'X', de un álbum tuyo de los
80s...
-Según
mi amigo, el matemático Manuel Figueroa, es un conflicto
que tengo con mi espíritu celta. Han sucedido cosas muy
raras. Lo cierto es que 'La Canción del Sol' que ellos
grabaron es igual a la mía, pero la cadencia musical es
una sucesión de acordes bastante simple. Puede ser una
coincidencia como tantas otras que se dan en la música.
De todo esto hablo en mi libro 'La Noche del Grial', que espero
se publique este año.
¿Qué
música se encontrará alguien que quiera sondear
en 'Pack'? ¿Hay algún punto de referencia?
-
Siempre hay puntos de referencia. Algunas personas que
escucharon estas canciones encuentran un parecido de mi voz a
Richard Ashcroft, el que fuera cantante de "The Verve",
así que tuve que pedir que me pasaran alguna grabación
de dicha banda para escucharles ya que no los conocía,
a pesar de que cuando viví en Londres tomé contacto
con una persona que, luego me enteré, estuvo en la producción
de sus discos. Yo cantaba algunas de estas canciones en el squat
en que vivía porque mis amigos ingleses me las pedían,
pero a mí me daba un cierto pudor eso de cantar pop para
los ingleses. En otra ocasión tuve que cantarlas en vivo
en la BBC y estaba realmente nervioso porque había hecho
cosas para ellos con mis teclados pero cantar pop, nunca. He devorado
mucho pop en los 60s; desde The Dave Clark Five hasta los cuatro
de Liverpool que todos conocemos, y luego beat y pop argentino:
Los Buhos, Los Tammys, Los Shakers y luego, ya en castellano,
Los Gatos, Almendra, Roque Narvaja; todo aquello. En mi grupo
'Mamut' de finales de los 60s, cantaba y tocaba batería,
y luego grababa en guitarra mis canciones. Me empapé de
ese espíritu que aún perdura en mí de manera
jurásica y clásica, ya que es clásico de
la música al superar ampliamente las tres generaciones
. Hay, pues, perdurabilidad.
Cazenave,
¿Reaparecer cantando pop a sus 50 años, no suena
ridículo?
-
Lo que se dice "sonar", primero habría
que escucharlo y luego opinar. En cuanto a la edad o a mi edad
en concreto, he respondido parte de esta pregunta al final de
lo anterior: lo clásico no tiene edad. En 2006 Paul MacCartney
podrá cantar en vivo "When I'm 64" de los Beatles
sin haber perdido pelo. Todo es relativo. No reaparezco porque
tampoco desaparezco. Mis escenarios ante mí mismo son simples
vaivenes: son "bye bye, ven, ven" y, después
de salir el disco, "ven Ben, buy, buy!".
Guillermo,
¿de qué hablan las letras de 'Pack'?
- De libertad, de la belleza, de viajes, de experiencias, de caminos
aún no recorridos, de encuentros y de paraísos perdidos,
del amor, de aciertos y de errores, de la vida en sí misma
como concepto, como estructura vigente en un sin tiempo eterno
que finge culminaciones..
¿Qué
opinas del pop actual?
--
No debería opinar mucho porque apenas sigo lo que se hace
actualmente en pop o en cualquier otro estilo. Lo que he escuchado
por radio suena bastante bien pero quizá le falte personalidad.
Ya no surgen un Lennon un Mick Jagger o un Hendrix. Ahora hay
sonido, producción, algo de imagen y marketing; es decir,
la estética del tema. La esencia, el carácter, la
personalidad, se han perdido. Se clona la esencia. No hay esencia.
Pero eso está sucediendo en todas las áreas; en
el arte en general, en la literatura, en los medios de comunicación,
en el deporte, en la política. En casi todas las expresiones
humanas se ha perdido la esencia para dar paso a internet y a
procesos de supuesta información o interrelación
donde lo que se refleja o deposita en el otro está previamente
ordenado y estructurado o standarizado, como ocurría en
programas de televisión tipo "El Gran Hermano"
y sucedáneos. Todo es "fast food" y no sólo
para comer.
¿Qué diferencias encuentras entre tu generación
de joven y las actuales?
-
Todas las generaciones generan o degeneran algo. Cuando era niño
o adolescente no disponíamos de la información o
de los medios que tiene un joven hoy, entonces éramos más
indagadores. Buscábamos los discos, entrábamos en
las cabinas y los probábamos, lo comentábamos con
los amigos e intercambiábamos lo poco que habíamos
obtenido. Ahora, viene un tipo como Trecet, que tiene a su esposa
en una discográfica folk, y te vende desde Radio 3 todos
los discos que le interesa que compres, y la gente se lo traga
y consume sin indagar si hay otra cosa más allá.
O tienes rankings ficticios y casi todos los espacios de radio
y TV comprados. He tenido diálogos con gente joven que
me dice que lo de ahora sucede porque somos precisamente los cuarentones
y los cincuentones quienes nos hemos vuelto los paladines del
capitalismo y de la manipulación, pero mi respuesta es
que toda generación va a menudo chocar con la que representen
sus padres, pero que eso no implica que uno trague pasivamente
todo lo que se le ofrece, y ahora te ofrecen por una lado la guerra
y el no a la guerra. Entonces, unos y otros entran en ambos bandos.
Pocos se plantean una tercera vía, lejos de lo que te diga
la tele o el mensaje de un móvil.