Guillermo, nunca tuve claro tu estilo musical. Leí
que empezaste tocando gaita pero que también tocabas
batería y luego guitarra. Tampoco es muy claro que tú
seas o hayas sido un músico de la new age o de una línea
más cósmica o sinfónica...
- Yo tampoco he tenido muy claro mi estilo musical, a excepción
de algunas etapas muy precisas en las que me volqué enteramente
a determinados proyectos que me absorbían por completo.
Que haya tocado algo de gaita a los 7 años de edad es
puramente anecdótico porque apenas pude sacar dos notas
afinadas. Más tarde compré una gaita en Londres
que utilicé en pequeños pasajes de algunas grabaciones.
Mi primer instrumento en serio fue la batería. Tenía
9 años y estudié bastante con buenos profesores,
como Sam Lerman, Alberto Alcalá o Droopy Gianello.
En guitarra estudié con profesores particulares y algo
en el conservatorio. Piano con Guillermo Izcla. Flauta dulce
con Oscar Román. Fueron estudios constantemente interrumpidos
porque yo no quería estudiar. Sólo deseaba componer,
grabar y tocar con mi grupo del colegio. Fui muy autodidacta
en la mayoría de la música que aprendí.
¿Cuál fue tu primer disco o tu primera
grabación?
- Mi primera grabación profesional en estudio fue para
una obra de teatro que se representó en Buenos Aires.
Toqué junto a un pianista de apellido Marzochi y un guitarrista
de folklore llamado Palacios. Tenía 17 años y
grabé batería y flauta.
Antes había grabado muchas canciones en un magnetófono
de 2 canales que compró mi hermano a finales de los años
60s. Grabé en él mucha música durante el
período 1970-73.
Dando ahora un salto a mi actual catálogo de cds, mis
dos primeros discos son el "Demos Le" (que es una
recopilación de demos y de grabaciones caseras) y "Contando
Lejanos Tiempos".
¿Te consideras más guitarrista que teclista?
- Sí, más guitarrista que teclista, pero en realidad
no soy solista ni virtuoso en ninguno de estos instrumentos,
por lo que si tuviera que definirme musicalmente lo haría
como un tipo que tiene ideas, al que le vienen melodías
y que intenta plasmarlas de la mejor manera posible utilizando
instrumentos musicales y distintos sonidos pero sin llegar a
ser un instrumentista propiamente dicho, de esos que están
4, 6 u 8 horas al día machacándose con la guitarra,
el piano o lo que sea que toquen.
¿Consideras que tu música ha cambiado?
¿Eres el mismo Guillermo que creaba new age hace 15 años?
- Pienso que hice lo que tenía que hacer en su momento.
No soy partidario de repetirme, grabando horas y más
horas de sonidos relajantes. Prefiero innovar y que cada disco
tenga su propia personalidad. Los discos clonados o que se imitan
los unos a los otros, no me interesan. Cuando era niño
y compraba los discos de los Beatles, cada LP producía
un cambio, una sorpresa. Todos los jóvenes de aquella
década de los 60s vivíamos el año con esa
magia, esa intriga de no saber con qué nueva sorpresa
reaparecerían. A eso aspiro yo; a que cada uno de mis
discos sea libre y autónomo respecto a los demás.
En la new age ha habido mucho cambio de títulos y portadas
de discos, pero el contenido era exactamente o casi idéntico
a los anteriores. Pero eso también ha ocurrido en el
pop, la música clásica, en el rock y en el jazz.
Hay músicos que podrían haberse retirado al segundo
o al tercer disco, ya que no tenían nada más que
decir musicalmente y el resto de su obra se repetía interminablemente.
¿Cuál sería tu grupo ideal para
tocar contigo?
- En estudio sería una cosa y en vivo otra. No necesariamente
buscaría la típica formación de grupo pop-rock;
no siempre acudiría al bajo o a la batería, pero
sí a las guitarras y a los teclados. Pero bueno, si me
preguntas bajo los parámetros pop, me gustaría
con Gustavo Fedel en teclados, Gustavo Cerati en guitarra y
voz en castellano, Jeremy en guitarra y voces en inglés,
Pedro Aznar en bajo y otros instrumentos y Bill Bruford en batería.
Para los conciertos pensaría también en Quique
Berro para tocar guitarra. Para hacer algo más de estudio,
mezclando lo sinfónico con diferentes estilos, por ejemplo,
Litto Nebbia y Anthony Phillips.
Si te pidieran que te dedicaras más seguido
a la escritura, ¿lo harías?
- Escribo cada día. Amo escribir. He escrito 6 o 7 libros
y numerosos artículos para revistas. No me importa combinar
la música con escribir. A los 12 años fundé
el periódico del colegio y luego estudié periodismo,
pero la música fue y es muy determinante en mi vida.
Ahora, en 2006, es probable que se publiquen 2 o 3 libros míos:
"La Noche del Grial", uno sobre biomúsica y
otro sobre astrosonía.
¿Cuándo empezaste a dar conferencias?
A los 27 o 28 años. Me invitaban a congresos y es algo
que sigo haciéndolo cuando puedo, así como lo
de ofrecer talleres o seminarios de biomúsica o metamúsica,
etc.
¿Qué ha pasado con Ronald Lloyd?
- Nada. Tiene 76 años y se ha retirado en el sur de
Inglaterra. Tocamos juntos durante más de 15 años.
Ha sido un excelente oboista e intérprete de corno inglés.
Construía unos santures maravillosos y sabe muchísimo
de afinaciones y escalas modales. Es un hombre con una cultura
muy amplia. He aprendido con él, sin duda. Cuando viajo
a Inglaterra nos vemos.
¿Por qué no grabas más canciones
pop cantando? Tienes una voz muy interesante.
- Gracias. Tengo muchas canciones por ahí guardadas.
Canto en inglés y en español, indistintamente.
No podría promocionarlas bien a través de mi sello
independiente. La industria musical está ahora muy mal.
No tienen tiempo ni ganas de apostar por proyectos duraderos.
Buscan lo fácil y lo veloz. Ellos mismos han construido
su Titanic.
¿Qué opinas de la situación musical
actual?
- ¿Te refieres a los músicos o a la industria?
Respecto a los músicos, no tengo muchas oportunidades
para escuchar nuevas cosas pero seguro que hay una infinidad
de gente super talentosa creando. Respecto a la industria musical,
no me da mucha pena lo que está sucediendo, realmente.
Han hecho mucho dinero a costa de los músicos y ahora
tenemos a todos (discográficas, distribuidores, músicos
con contratos en sellos conocidos, sociedad de autores) llorando
y lamentándose de la piratería. Para mí
la palabra "piratería" podría tener
varias lecturas, porque a veces puede ser más pirata
el que se aprovecha de un artista, el que hace puro negocio
con la música, el que provoca con su accionar que los
discos suban de precio, el que monopoliza el mercado controlando
los medios de comunicación o los programas que deberían
difundir toda la música y no solamente la que ellos lanzan,
que un pobre inmigrante que copió 30 discos para poder
comer. El problema no es el top manta ni la piratería.
El problema hay que observarlo desde la raíz. En cualquier
caso, unos y otros luchan por quedarse con el dinero de las
ventas de los discos, y a los músicos les llegan las
migajas ¡cuando les llegan!
¿Ves futuro para el panorama musical?
- Esta pregunta casi la he respondido en la anterior. Tenemos
6000 años de música y 60 u 80 de ventas de discos.
Que desaparezca la industria musical y todos los que están
detrás del negocio, tiene relativa importancia. En un
futuro alguien dirá que en el siglo XX hubo una época
en la que se vendía música y habían rankings
y mucho dinero en medio de los artistas, y que todo eso terminó
a comienzos del siglo XXI. Pero la música seguirá
y volveremos a basarnos más en los conciertos, como en
la antigüedad. Menos ventas, menos plástico, menos
intermediarios que se arrogan el derecho de "proteger"
a los músicos, y más directo, más música
viva. Ese parece ser el futuro.
¿Crees en internet?
- En parte internet permite que ahora estemos comunicándonos
e intercambiando información, pero no deja de ser un
arma de doble filo. A veces no es más que las páginas
amarillas con un poco de animación. En otras puede ser
una herramienta muy útil. Más que creer en internet,
es como si me preguntaras si creo en la guitarra. Creo en Segovia,
en Bream, pero una guitarra sin guitarrista, no existe. Internet
está ahí..., al alcance de todos, pero ya hemos
visto que hay personas que lo utilizan con fines abominables
y otros para dar a conocer su creatividad. Internet por sí
solo, sin el ser humano, tampoco existiría.
Tu opinión sobre las drogas...
- El alcohol hace tiempo que es un serio problema. El elevado
consumo de tabaco, también. La cocaína y la heroína
son super peligrosas. El cannabis es algo relativamente suave.
Los psicotrópicos y alucinógenos según
quién y cómo los tome. Las pastillas o drogas
de diseño vienen muy adulteradas. En cuanto al concepto,
al estudio interior de uno mismo a través de ciertas
sustancias, hay elementos que bajo ciertas circunstancias pueden
ser útiles para abrirle la mente a las personas. Volvemos
a la pregunta sobre internet. El problema no son las drogas
sino quien las toma y cómo se consumen.
¿Por qué siempre se habla de ti como
discípulo o alumno de Anthony Phillips?
- Sí, hace poco leí en la excelente revista italiana
Dusk, que dirige Mario Giammetti y a quien aprecio mucho, que
Quique Berro y yo éramos pupilos de Anthony, lo cual
es, sin duda, disparatado. Primero porque Quique es un guitarrista
de un nivel muy alto y profesor en el conservatorio. Segundo
porque yo acudí a Anthony hace 25 años, aproximadamente,
para que me enseñara o diera datos sobre sistemas de
afinación para guitarra. Eso no fue posible entonces
y él estaba dando clases a principiantes. Yo, a su vez,
tenía 12 o 13 alumnos a los que les enseñaba acordes.
No me importa ser discípulo de nadie. Por el contrario,
en una de las preguntas he mencionado a varios profesores que
me enseñaron música. Ronald Lloyd también
me ha enseñado cosas, Anthony también, Steven
Halpern me enseñó conceptos sobre la música
meditativa. Quiero decir que me enseñaron con sus trabajos,
con su obra o, a veces, en medio de una conversación
diciendo algo que yo ignoraba. Pero yo no me considero discípulo
de Ronald, de Anthony o de Steven. No sé porqué
se insiste en esos circuitos de Inglaterra o de Italia en afirmar
que Quique y yo somos discípulos de Ant. Es una tontería
y una inexactitud.. Somos todos colegas y amigos. Estamos constantemente
enseñándonos y aprendiendo cosas los unos de los
otros.
¿Qué opinas de la música progresiva
y sinfónica?
- Lo progresivo tuvo sus puntos más álgidos a
mediados de los años 70s. Ahora quedan algunas grandes
figuras que siguen haciendo música y gente más
joven que les imitan. Hay demasiado culto a artistas que han
hecho 3 o 4 discos muy buenos y a pretender ser entendidos en
un estilo que, a veces, se ha sentido superior a los demás,
hasta el punto de que utilizan la palabra "sinfónica"
cuando estamos hablando de grupos musicales de 4 o 5 integrantes,
y todos sabemos que una orquesta sinfónica es otra cosa.
No comparto el que por el simple hecho de que hagas un acorde
en tu teclado con sonidos impactantes de cuerda, metas baterías
y guitarras potentes, por ello estés haciendo "música
sinfónica". Y lo progresivo viene de "progresar".
Cualquier músico que progrese entonces, como está
avanzando, es también "progresivo". Las etiquetas
acarrean estos inconvenientes. Me recuerda a cuando te hablaban
de "nuevas músicas" y sonaba lo celta o lo
étnico, pero eso no significa que no me gusten o admire
a más de un músico de todos estos estilos tan
interesantes e innovadores.
¿Cuál es tu problema con Ramón
Trecet?
- Más que "mi problema" es que se trata de
un hombre muy personalista que ha olvidado que su labor se realiza
desde un medio público. Ha difundido demasiado bien a
los músicos de las discográficas en las que trabajaba
o aún trabaja su esposa (primero "Arpa Folk"
y luego "Resistencia") y olvidado y hasta ignorado
a quienes, por el motivo que fuere, no le interesábamos
o servíamos para sus propósitos. En Radio Nacional
más de uno sabe todo esto pero nadie le ha dicho nada,
incluso sabiendo que su caso podría vulnerar los principios
de la libre información y desde un medio público.
¿Cuándo se publicará tu libro
sobre el Grial y tus experiencias en el sur de Francia?
- Espero que a finales de 2005 o principios de 2006. Saldrá
a través de "Mandala Ediciones", la editorial
que dirige en Madrid un veterano propulsor del naturismo y las
terapias alternativas: Fernando Cabal, hijo del célebre
Fermín Cabal.